Guías prácticas
Guías prácticas
El primer artículo de la sección trata del comedero de invierno. Es la forma más sencilla de conocer a las aves de tu patio y, a la vez, de ayudarlas en la época fría. Pero un comedero solo es útil si contiene la comida adecuada, está limpio y se rellena con regularidad. A continuación te explicamos, paso a paso, cómo conseguirlo.
Un comedero es una promesa. Las aves se acostumbran a él enseguida, así que solo conviene empezar cuando estés dispuesto a no abandonarlas hasta la primavera.
Qué preparar de antemano
- Decidir quién de la familia se ocupará del comedero y te sustituirá si te vas de viaje.
- Un comedero sencillo con techo contra la nieve y un reborde para que el viento no se lleve la comida.
- Un sitio que se vea desde la ventana, pero al que los gatos no puedan subir con facilidad.
- Una reserva de semillas sin sal y grasa sin sal para varias semanas.
- Un recipiente poco profundo para el agua que sea fácil de lavar y rellenar.
- Guantes y un cepillo para limpiar el comedero con regularidad.
Elige el sitio
Cuelga el comedero donde las aves puedan acercarse sin miedo: cerca de árboles o arbustos en los que refugiarse rápidamente, pero no pegado a una rama desde la que un gato pueda saltar con facilidad. Mejor que no haya cerca grandes cristales sin cortinas ni pegatinas.
Ejemplo ilustrativo: el comedero se cuelga de una rama de manzano a unos pasos de un arbusto de lilas, y no en el alféizar de un ventanal.
Protege la comida del mal tiempo
La comida mojada se estropea y se apelmaza enseguida. Un techo sobre el comedero y un pequeño reborde ayudan a mantenerla seca incluso cuando nieva y evitan que el viento esparza las semillas por el suelo.
Ejemplo ilustrativo: sobre una bandeja abierta se fija un trozo de plástico ligeramente inclinado para que la nieve resbale hacia un lado.
Pon la comida adecuada
En invierno, a las aves les convienen las semillas sin sal y la grasa sin sal. La comida salada, frita, picante o en mal estado les hace daño. No pongas en el comedero las sobras de la mesa, por muy ricas que sean para las personas.
Ejemplo ilustrativo: en la bandeja se echa un puñado de semillas sin sal y al lado se cuelga de un alambre un trocito de grasa sin sal.
No te olvides del agua
Con las heladas, a las aves les cuesta encontrar agua líquida. Un recipiente poco profundo con agua limpia junto al comedero puede ser tan valioso como la comida. Cambia el agua cuando se congele o se ensucie.
Ejemplo ilustrativo: por la mañana y por la tarde se echa agua templada del hervidor sobre el recipiente, se saca el hielo y se pone agua fresca.
Rellena el comedero con regularidad
Las aves recuerdan enseguida dónde pueden comer y cuentan con ese sitio. Un comedero vacío en plena helada las obliga a gastar energía buscando alimento. Echa un poco de comida cada día, en lugar de una ración enorme una vez por semana.
Ejemplo ilustrativo: en casa se acuerda que por la mañana pone la comida quien sale primero.
Mantén limpio el comedero
La comida vieja, los excrementos y las cáscaras se acumulan rápido y pueden transmitir enfermedades a las aves. Retira los restos con regularidad y, de vez en cuando, lava el comedero con agua caliente sin productos de limpieza y déjalo secar.
Ejemplo ilustrativo: los fines de semana se descuelga el comedero, se sacuden las cáscaras, se friega con un cepillo y se vuelve a colgar cuando está seco.
Observa desde lejos
El comedero es un sitio estupendo para observar, pero las aves necesitan tranquilidad. Mira desde la ventana o a cierta distancia, no golpees el cristal y no te acerques mientras haya visitantes. Anota quién viene y a qué hora.
Ejemplo ilustrativo: en el alféizar hay una libreta donde los niños apuntan cada ave nueva que ven en el comedero.
Errores frecuentes
- Poner en el comedero sobras de la mesa saladas, fritas o picantes.
- Dejar comida empapada, con moho o en mal estado en lugar de tirarla.
- Empezar a alimentar a las aves en otoño y dejar de hacerlo en la época más fría.
- Colgar el comedero donde los gatos puedan llegar fácilmente.
- Pasar meses sin limpiar el comedero ni cambiar el agua.
- Acercarse mucho al comedero para fotografiar a las aves y espantarlas.
Otras opciones
- Si no tienes dónde colgar un comedero, puedes plantar en el jardín o junto a casa arbustos y árboles que den a las aves frutos y refugio.
- En verano, un bebedero poco profundo ayuda a las aves a soportar el calor tanto como un comedero en invierno.
- Si te vas de viaje a menudo, es mejor no empezar a dar comida y limitarte a observar a las aves en el parque.
- A un ave que parece enferma o herida no la ayudará un comedero: en ese caso, busca especialistas en recuperación de fauna silvestre.
Ponte a prueba
- El comedero está en un sitio tranquilo, fuera del alcance de los gatos.
- La comida tiene techo y se mantiene seca.
- En el comedero solo hay semillas sin sal o grasa sin sal.
- Cerca hay un recipiente con agua limpia.
- Se añade comida con regularidad, incluso con heladas fuertes.
- El comedero se limpia de cáscaras y restos con regularidad.
- Observas a las aves a distancia y no las molestas.
- Hay alguien que puede sustituirte si te vas de viaje.
Catálogo de artículos para lectores en español
Aquí irán apareciendo artículos independientes sobre la vida de los animales y las aves silvestres cerca de casa: sobre la observación, cómo ayudar con respeto en las épocas difíciles, los animales encontrados y los paseos seguros. Los escribimos expresamente para quienes nos leen en español, pensando en los parques, patios, jardines y campos de su entorno, y procuramos que cada consejo pueda ponerse en práctica en el próximo paseo.
De momento, el catálogo en español todavía no tiene artículos propios; mientras tanto, puedes leer la guía sobre el comedero de esta página. Iremos añadiendo nuevos contenidos a medida que estén listos.
En qué estamos trabajando
- El erizo en el jardín: cómo hacer que tu parcela sea segura para este visitante nocturno.
- Vencejos caídos al suelo: por qué no pueden despegar solos y a quién avisar.
- Agua para las aves en verano: bebederos sencillos para las olas de calor.
- Perros y fauna silvestre: normas para pasear por el parque, el campo y la playa.
- Huellas en el barro y la arena: cómo saber quién ha pasado por la noche.
Normas de la redacción
- Los artículos de este catálogo se escriben por separado para cada versión lingüística y no son traducciones.
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Lee también
- Preguntas
Respuestas breves sobre aves en el comedero, volantones, erizos, ardillas, encuentros en el bosque y mordeduras.
- Selecciones
Itinerarios de lectura: cómo ayudar a las aves en invierno, cómo salir a la naturaleza con niños y quién recorre el parque de noche.
- Glosario
Glosario del observador: volantón, época de cría, migración, hibernación, osera, madriguera, rastros y distancia de alerta.
- Secciones
Cuatro secciones: aves junto a la ventana, mamíferos en el parque y en el campo, animales encontrados y observación tranquila.
Fuentes
- Guías de zoología y ornitología para aficionados a la naturaleza (información general)
- Folletos sobre prevención de la rabia (principios generales)
Los contenidos de esta guía describen en términos generales la observación de animales y aves en la fecha de redacción. No damos consejos sobre el tratamiento de personas ni de animales: si un animal salvaje te muerde o te araña, acude enseguida al médico, y deja en manos de especialistas en recuperación de fauna silvestre a cualquier animal herido o debilitado. Las normas sobre fauna silvestre varían de un país a otro, así que consulta siempre las indicaciones locales.